El Gobierno ha aprobado los nuevos avales del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para la compra de primera vivienda. Lo hace a través de una línea de crédito de 2.500 millones de euros. Con ello, el Ejecutivo aspira a facilitar el acceso a la vivienda a 50.000 personas.
Hay ‘personas con un empleo estable que han visto cómo incrementa su salario y deciden adquirir una vivienda, pero no pueden hacerlo por la situación del mercado hipotecario o por falta de recursos. Lo que hará el Estado es ser su avalista’. Esta medida, junto al resto de acciones en materia inmobiliaria, añade la ministra, tiene como objetivo ‘que nadie tenga que destinar más del 30% de sus ingresos a la vivienda’.
Los avales cubrirán el 20% del importe del crédito hipotecario. El plazo del aval a la entidad financiera y gestionado por el ICO será de un máximo de diez años desde la firma de la operación.
Principalmente, esta ayuda va dirigida a dos colectivos: jóvenes menores de 35 años y familias con menores a su cargo.
El comprador de la vivienda debe de ser persona física, mayor de edad y con residencia en España, los ingresos del comprador no pueden superar los 37.800 euros brutos al año. En el caso de familias con menores a su cargo, el límite de ingresos aumentará en 2.500 euros por cada menor; y en un 70% adicional en el caso de familias monoparentales. Las personas con un patrimonio superior a los 100.000 euros no podrán solicitarlas.